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lunes, 14 de septiembre de 2015

Cotoco señala su camino.


En FM Digital 95.7 hemos dado grandes pasos en vista a las elecciones del 25 de Octubre.

1º) Hemos concretado la invitación a un debate entre el Dr. Marcos García y el actual intendente del partido de la Costa, cumpliendo con las formalidades del caso.
Quedamos a la espera de la respuesta que esperamos sea afirmativa para satisfacer las inquietudes de la población del Municipio.


Invitación cursada al Sr. Intendente.





Rápidamente el candidato por Cambiemos respondió a la invitación allanándose a las condiciones propuestas. Resta sólo conocer la decisión de Juan Pablo de Jesús.

Este el el audio de la aceptación a la invitación del Dr. Marcos García.

Aceptación al debate.



Durante la conversación surgió el tema de las agresiones a "Cotoco" que distintos medios difundieron
hasta el hartazgo.
FM Digital 95.7 le brindó al candidato de Cambiemos la oportunidad que otros medios le han negado.
He aquí los audios respectivos.

Parte 1


Parte 2



Fiel a nuestro modo de actuar sugerimos que escuchen y saquen sus propias conclusiones.
No prejuzguen.
Antes de decidir analicen las dos campanas.

sábado, 27 de junio de 2015

Derechos humanos en La Costa.

 Mirando detrás de la Violencia.



Miren este vídeo y presten mucha atención a lo que dos ciudadanos victimizados transmiten a sus pares.
Una de las reflexiones que  se expuso con crudeza y realismo es el análisis de la efectividad de las marchas reclamando Justicia y Seguridad.

Nunca dieron resultado, porque como afirmó Einstein en un conocidísimo apotegma...






¿Alguna vez hemos conseguido cambios en nuestro degradado y funesto statu quo?

Repetir entonces las marchas, las expresiones multitudinarias, los discursos encendidos ¿serán efectivos?

La respuesta es definitivamente  ¡ NO !



Escuchémoslo de una de las víctimas  cuando propone la búsqueda de otras formas de lucha.






Grabemos en nuestra mente que aquellos que son los responsables de cambiar la situación
carecen de idoneidad e interés en hacerlo; de sus labios sale la expresión de "Mafia"
Las encuestas muestran que  la inseguridad  es  una de las 
máximas preocupaciones de los argentinos.


En el Partido de La Costa se 
registra hoy una dramática presencia del delito y la 
violencia. No estamos frente a un fenómeno transitorio, sino ante las 
consecuencias dramáticas e inevitables del colapso del sistema de seguridad. 

Colapso que no puede desprenderse del colapso general del Estado.

El Estado, cuya modernización y redefinición funcional era inevitable, en 

vez de transformarse para ejercer sus responsabilidades indelegables, se ha 

esfumado dejando a la sociedad en estado de absoluta desprotección.
No habrá posibilidad alguna de recuperar seguridad si no recuperamos 
primero al Estado como instrumento moderno, eficiente e imprescindible 

de una convivencia civilizada. La inseguridad que tanto nos abruma y que 

tantas vidas nos cuesta no disminuirá mientras el Estado no reaparezca, 

primero  la dirigencia, como un actor insustituible de la vida social.

De nada valen leyes más duras, si las que tenemos no se aplican, a los 
delincuentes no se los detiene, los presos no se reeducan y la sociedad no 

participa. 

Si en vez de un sistema tenemos un círculo vicioso contaminado 

por policías deshonestos, legisladores distraídos ideológicamente, jueces 

corruptos, vagos o ineficientes, cárceles que son escuela del delito y una 

comunidad sumida en el individualismo más salvaje, la seguridad no será 

otra cosa que lo que hoy es, una utopía cada día más lejana.
No hay para 
estos males remedios parciales ni soluciones simples.


Admitamos de una vez  
que el sistema estatal de seguridad ha eclosionado y su reconstrucción, que 
es parte de la reconstrucción del Estado, no admite otro milagro que el de 
que exista una sólida voluntad política decidida a lograrlo.


La Argentina de hoy vive una guerra civil no ideológica. Los delincuentes violentos que provienen de sectores económica y moralmente marginales, 

fueron excluidos por el sistema de toda posibilidad de integrarse y educados 

en la convivencia con aberraciones peores aún que la misma muerte. Para 

muchos de ellos su vida no vale nada,menos valiosa aún es la vida ajena.
El asistencialismo, necesario para la satisfacción de necesidades primarias, ha
sido convertido en la fuente principal de ingresos y la llave de acceso al consumo; 

"el trabajo es un derecho, que crea la dignidad del hombre, 
y es un deber porque es justo que cada uno produzca por lo menos lo que consume"  afirmaba Perón. 
Los políticos de esta década ganada ¿han respetado esta sentencia?.
La respuesta es no, las consecuencias están a la vista, las padecemos cotidianamente.


Cualquier intento serio de recuperar niveles de seguridad aceptables deberá 
estar acompañado por medidas dirigidas a mejorar la distribución del 

ingreso y reducir los intolerables niveles de exclusión que soportamos hoy. Es 

absolutamente cierto que la inmensa mayoría de los pobres no son 

delincuentes, tan cierto como que la inmensa mayoría de los delincuentes 

son pobres.



Hay valores que daban identidad a nuestra sociedad que se han escurrido a 
través de la enorme fractura moral y cultural producida por la última 

experiencia autoritaria y la corrupción cotidiana. 



La convivencia con un estado criminal no es gratuita y nos
hace entender  que hoy tengamos  que convivir  millones de 
compatriotas
condenados a no ser, mientras otros exhiben sus privilegios.



Un nuevo sistema de seguridad debe ser el resultado de la profunda 
transformación de todos sus actores. Más importante que modificar penas 

es conseguir la rápida aplicación de las existentes, cumpliendo así con la 

función docente de la ley que supone el castigo justo y rápido de los 

delincuentes y el respeto de los derechos de quienes no lo son.



En seguridad no hay nada más peligroso que carecer de una estrategia 
integral. Los golpes de efecto o las reacciones espasmódicas no sirven para 

otra cosa que para confundir, alimentando la desesperación ciudadana y 

creando el caldo de cultivo de un orden sin libertad.

Pronto analizaremos juntos otra forma de lucha para conseguir
un cambio real en nuestra seguridad.

Por el momento meditemos sobre el mensaje de las víctimas,
sobre la necesidad de buscar otros métodos de acción para
revertir este estado de inseguridad salvaje.

lunes, 15 de junio de 2015

La Policía Municipal ¿es solución?

 En la reunión de seguridad en Mar del Tuyú quedaron expuestas muchas debilidades en la prestación de ese servicio a la comunidad.
No hace mucho tiempo que se creó la Policía Municipal, se  reclutó gran cantidad de cadetes en el Partido de La Costa que se fueron transfiriendo pausadmente a las distintas localidades.
A pesar de ello, los problemas  continúan persistiendo, a pesar del accionar policial; no alcnzan los patrulleros ni el número de agentes para tripularlos y salir de emergencias, demoras en la respuesta del 911 y el montón de cosas que todos ya sabemos.
Ante la ineficacia del sistema se les preguntó a los comisarios sobre la responsabilidad política del intendente. La respuesta fue enérgica y no dejó dudas "La responsabilidad es de la Secretaría de Seguridad de la Provincia" .
¿Para qué queremos una policía local que es administrada desde la Capital, a 300 Km de distancia? 

Obviamente lo de la Policía Local es sólo marketing político en tiempos de campaña.
Sin embargo, el verso mentiroso que  se emite del poder ejecutivo provincial sobre el cumplimiento de los objetivos continúa.
¿Somos el único país que padece este tipo de crisis?
La respuesta es un rotundo.... ¡NO!.
En Inglaterra, en la década del los 80´s, bajo el gobierno de M Thatcher, padecieron una crisis de seguridad ciudadana de gran magnitud. Sus problemas eran prácticamente los mismos aunque encararon su solución con gran decisión y voluntad política.
La desconfianza en las institución policial la modificaron con reconstitución de vínculos y el sistema de  prevención situacional y comunitaria Neighbourhood Watch; los códigos de procedimientos penales fueron analizados y modificados de tal forma que a los delincuentes les resultara más difícil quedar en libertad; la eficiencia judicial medida en porcentaje de delitos cometidos y resueltos superior al 85%. En nuestro país, el 94% de los delitos no son resueltos y sólo el 0.6% son condenados; así no se logra el efecto disuasivo y educador de la ley.
Para aquellos que  argumentan que era un sistema represivo y oprobioso, debo señalar que ciertos desvíos en el trato a los presos fueron corregidos por la participación de una comisión vecinal  que se encargó se respetaran esos derechos a la dignidad.
Sintetizando se asociaron varios elementos decisivos, policía eficiente, justicia rápida y efectiva y voluntad y decisión política de mejorar la  situación de inseguridad.
En la Argentina la policía no es eficiente, no brinda confianza a la población y reclama a la sociedad ayuda y, por qué no, comprensión. La comunidad no colabora porque duda de la capacidad policial en protegerlo cotidianamente y especialmente después de denunciar un hecho delictivo porque nadie les puede asegurar que no serán víctimas de venganza. La justicia no retiene a los detenidos, y los libera casi sin iniciar causa. La inefectividad de los jueces de garantías y los fiscales está en boca de todos pero no puede ser modificada a pesar de las fuertes críticas.

Sobre las decisiones, voluntad e ideología políticas basta recordar:
La política de inclusión social se realiza en función de subsidios y planes asistenciales con destrucción de la cultura del trabajo. A pesar que se autocalifican de "peronistas" se olvidan una de las frases fundamentales de su doctrina " el trabajo es un derecho que crea la dignidad del hombre y es un deber, porque es justo que cada uno produzca por lo menos lo que consume."
  • Encaró la lucha contra la marginación  con  la educación pero lo hizo de manera muy particular, bajó el nivel de exigencia para evitar las repitencias (son estigmatizantes), sacó los aplazos (son estigmatizantes), mejoró los niveles estadísticos de educación secundaria con el Plan Fines teniendo como el máximo logro egresados incapaces de interpretar textos.
    En el orden local la acción  social siguió los lineamientos del gobierno central pero agregó  factores  distorsionantes que  cambió la modalidad delictiva local:
  • La aceptación de Liberados fuera de control y asistencia adecuada de su Patronato que, asociada a su incapacidad de reacción para revertir la situación,  cambió el escruche por robo a mano armada y con violencia excesiva.
  • Se sentaron las bases  poblacionales para que muchos delincuentes del conurbano encuentren guarida en nuestro Distrito.
  • No se combatió el narcotráfico con eficacia y, mucho menos, tampoco se desarrollaron estrategias de recuperación de adictos.
Esta combinación de factores indica que debe iniciarse una reconstrucción de todo el sistema.

Los  poderes ejecutivos provinciales y municipales insisten en la Policía Municipal, entérense de la opinión de un experto en el tema.

Unitarismo imperfecto y cultura feudal.

Otra confirmación del unitarismo imperfecto del Estado bonaerense y de la cultura feudal de su élite política. (por Ricardo Runza*)

La novela en torno a la creación de una nueva Policía Municipal para los Partidos Bonaerenses con población mayor a los 70.000 habitantes se ha terminado. El Gobernador Daniel SCIOLI firmó un decreto, el 30 de junio del 2014, creándola sin ley del Parlamento bonaerense.
Esta nueva Policía se ha configurado finalmente como un cuerpo más de la Policía Bonaerense bajo la órbita del Ministro de Seguridad, a través de una Superintendencia de Seguridad Local.
Los Intendentes que acepten esta llamada Policía Municipal para sus territorios sólo podrán sugerir el nombre de su Jefe dentro del cuadro de aquellos policías locales formados bajo la tutela de la Policía Bonaerense, pero éste sólo podrá ser designado por el Gobernador.

Ellos podrán además participar de la coordinación operativa de las medidas de prevención, un poco parecido a como lo hacen ahora o quizás con un poquito más de injerencia, pero la llamada Policía Municipal reportará directamente al Ministerio de Seguridad provincial.
Tal como sucede hasta ahora, desde La Plata, nuevamente se pretende manejar centralizadamente la seguridad de un Estado complejo y extenso, como es el de la Provincia de Buenos Aires, pero con un nuevo instrumento llamado Policía Municipal, sin cambiar casi nada en el resto de su Sector Seguridad.
Por efecto del tipo de régimen orgánico funcional previsto para esta nueva Policía, ella poco tiene que ver con una verdadera Policía Municipal, tal como muestra la experiencia internacional comparada.
Esta nueva fuerza de seguridad inicialmente se prevé dotarla con un mínimo de 15.000 hombres y será financiada por el Estado provincial, en lo que respecta a los sueldos básicos y el equipamiento policial.
Cabe destacarle al lector que quien financia un cuerpo policial, especialmente los sueldos de su personal, es el verdadero AMO de esa fuerza policial.
Por otro lado, todas las versiones legislativas que se han presentado para la creación de la Policía Municipal bonaerense (Es decir, tanto la versión de Marcelo SAIN como la de Alejandro GRANADOS o la de los partidarios de Sergio MASSA) tenían una característica común: el ciudadano NO PUEDE votar al Jefe de su Policía local y por ende su CONTROL EFECTIVO sobre esta fuerza local es casi NULO. En todos los casos la elite política buscó asegurar su poder y se esforzó para minimizar el control ciudadano. Algunas versiones ponían el poder en los Intendentes y otras en el Gobernador, pero ninguna de ellas en los ciudadanos.
Este debate político ha sucedido a espaldas de una sociedad que reclama pero no participa, que se queja pero no aporta ideas, que delega en sus representantes en el Congreso provincial y en la cabeza del Poder Ejecutivo provincial un enorme poder sobre ella pero no castiga a su elite política cuando no la representa o cuando actúa contraria a sus intereses.
Esta sociedad tampoco hace sentir que quiere más poder sobre sus políticos y más control ciudadano sobre las políticas que ellos implementan. Esta cómoda delegando y que otros hagan lo que quieran con su Estado.
Indudablemente, este caso muestra, una vez más, el amplio margen de arbitrariedad y poder que tiene la elite política bonaerense sobre la sociedad y el Estado de la Provincia de Buenos Aires.
Esta elite, sin distinción de partido político, se comporta siempre, desde hace más de 30 años, buscando más poder sobre la sociedad, mientras ésta sólo muestra algunos atisbos de rebeldía cuando un hecho o evento de inseguridad impacta sobre algún pequeño sector de ella en alguna localidad, manifestándola por medio de una marcha pacífica o por un acto violento determinado.
Entonces, sin participación de la sociedad bonaerense, en general, ignorante sobre las cuestiones de Estado, surge esta iniciativa que muestra a claras el verdadero régimen orgánico funcional del Estado provincial de Buenos Aires: un unitarismo imperfecto. Imperfecto, sólo porque quien ostenta el Poder Ejecutivo provincial no designa a los Intendentes de los Partidos bonaerenses.
En este contexto, tanto la Policía Bonaerense como las nuevas Policías Municipales se organizan como una especie de pseudo milicia del Gobernador. Muy similar a los ejércitos que poseía un Señor Feudal en los tiempos medievales, por ejemplo, como los de aquella España anterior a la Ilustración Borbónica del siglo XVIII.
Es importante destacar que la Policía bonaerense es la fuerza policial de tipo napoleónico más grande que existe en todo el territorio americano, desde Alaska a Tierra del Fuego.
Como los Partidos bonaerenses NO han sido creados para ejecutar políticas públicas con sentido federal (es decir, para llevar a cabo una gestión de gobierno descentralizada localmente, de manera sustentable y bajo criterios de eficiencia controlados fuertemente por la ciudadanía, sino para configurarse como un territorio político para consolidar un poder político sujeto a relaciones de vasallaje con un poder provincial o nacional de orden superior, sostenidas, en la mayoría de los casos, por la confluencia de necesidades, fondos públicos e insolvencia fiscal) esta nueva Policía Municipal es ideal para mantener este estatus quo y a su vez fortalecer el poder del Gobernador sobre estos territorios.
Imagínese el lector el grado de dependencia y el vasallaje consecuente que se generará con esta perversión y lo indefensa que puede quedar la sociedad bonaerense toda frente a este panorama.
La Policía Municipal recientemente creada es ahora un nuevo mecanismo de dominación y vasallaje político. El Gobernador de la Provincia de Buenos Aires va poder dominar con mayor poder a los Intendentes, de manera similar a lo que hace el Poder Ejecutivo del Estado nacional argentino con las provincias. Como ejemplo de este nuevo poder vale tomar en cuenta lo ocurrido con la asonada policial y el abandono que hizo el Estado nacional a la sociedad cordobesa, durante el mes de diciembre pasado, en la Provincia de Córdoba.
Esto muestra el grado de INVOLUCION y DEGRADACION que tiene la elite política argentina que, en pleno siglo XXI, en vez de mejorar se comporta cada vez de una manera más primitiva.
Por ello, esta nueva Policía es consecuente con el tipo de Estado imperfectamente unitario que tiene la Provincia de Buenos Aires y con las prácticas políticas feudales que se realizan en ella.
MUY LEJOS le queda a la CIUDADANÍA BONAERENSE la idea de tener un Estado provincial federal hacia su interior, con Partidos Bonaerenses organizados como condados anglosajones sustentables, con capacidad de ejecutar políticas públicas locales con eficiencia y solvencia fiscal, con una elite política con poder limitado por la sociedad que además de elegir Concejales, Diputados, Senadores, Intendentes y Gobernador como lo hace actualmente también elija Fiscales Generales, Recaudadores de Impuestos, Ministros o Secretarios de Economía, Jefes de Policía, Autoridades Educativas y Sanitarias y decidir también con su voto si un Juez (con mandato acotado de cuatro o seis años, electo por un Consejo de la Magistratura) puede ser reelecto o no en su distrito judicial, tal como sucede en otros Estados de orden provincial más civilizados y mejor organizados, como por ejemplo, el Estado de Florida de los Estados Unidos de Norteamérica.
El Gobernador SCIOLI cree que con el actual Sector Seguridad del Estado bonaerense, con el dictado de una “Emergencia” y con esta nueva Policía puede superar la situación de Estado fallido que presenta hoy en día la Provincia de Buenos Aires.
Lamentablemente esto no es así. El Estado provincial bonaerense se comporta como un Estado fallido en todos los frentes de su Sector Seguridad. Es decir, en todos los organismos con funciones permanentes o transitorias para prevenir, responder y mitigar amenazas a la seguridad que se originan, por acción de la naturaleza o por el hombre, en el territorio de la Provincia.
Para tener una capacidad de prevención, respuesta y mitigación en la Provincia de Buenos Aires que sea de calidad y oportuna, no hace falta seguir el camino optado por el Gobernador SCIOLI.
Hay que hacer cosas políticamente más complejas. Primero, hay que hacer grandes cambios culturales en las ideas, valores, usos y costumbres de nuestra elite política. Segundo, reorganizar el Estado bonaerense desde sus cimientos constitucionales y legales para tener un Estado provincial más republicano y federal a los efectos de superar esta actual democracia delegativa que tenemos y abandonar este realismo mágico que sólo fortalece el poder de nuestra elite política en detrimento de nuestra vida, riqueza y libertades. Tercero, rediseñar un Sector Seguridad en dicho Estado bajo la idea de obtener más civilización y menos barbarie en ese Estado y en nuestra sociedad y; en cuarto lugar, reorganizar la Policía tal como funciona, por ejemplo, en el Estado de Florida.
Esta nueva Policía Municipal sólo beneficia al Gobernador. Retiene y fortalece el poder de la elite política en perjuicio de la sociedad. Asegura el unitarismo crónico del Estado provincial y su perverso actual sistema de vasallaje político.
Técnicamente, todo esto no puede conducir sino a ver muy pronto otro nuevo fracaso, a más costos, a más gasto público, a más presión fiscal para los contribuyentes para que inútilmente la inseguridad estratégica del Estado bonaerense y la inseguridad pública se mantengan o empeoren en comparación con la actual mala performance que tiene el Estado provincial bonaerense.
* Experto en Reformas del Sector Seguridad del Estado

martes, 26 de mayo de 2015

Vestigios Totalitarios en La Costa.



El Dr. Juan Manuel Molina, asesor legal del bloque de ediles oficialistas presentó esta mañana en conferencia de prensa, pruebas que ligarían a un miembro del equipo técnico en seguridad del pre candidato a intendente y actual concejal del Frente Renovador, Marcos García con la defensa de conocidos delincuentes del distrito.
En este marco, los concejales del bloque Frente Para La Victoria apuntaron públicamente al Dr. Javier Aversa, quien habría asumido como abogado defensor de malvivientes vinculados a los allanamientos de los últimos días, los cuales fueron liberados luego del pedido de jury de enjuiciamiento hacia el juez de Dolores, Gastón Giles por parte del Intendente Juan Pablo de Jesús.